miércoles, 4 de agosto de 2010

* “Conciencia ambiental….ése punto de inflexión en la comunidad”

Si tuviéramos que atribuir el problema de nuestra conducta con el medio ambiente, al hecho de ser un país pobre…o un país rico...En qué nos diferenciamos..?
La diferencia no es su antigüedad…Esto queda demostrado poniendo como ejemplos a países como la India y Egipto, que tienen mil años de antigüedad…y son pobres…
Por el contrario, hay países como Australia y Nueva Zelanda, que hasta hace poco más de 150 años…eran desconocidos...y hoy son países desarrollados y ricos…
Tampoco está en los recursos naturales que disponen...Japón tiene un territorio pequeño y montañoso, que no sirve para la agricultura ni la ganadería y sin embargo…es la segunda potencia económica mundial…
Suiza, no tiene cacao…pero tiene el mejor chocolate del mundo…no tiene productos naturales…pero da y exporta servicios con calidad muy difícil de superar…
Tampoco es la inteligencia de las personas la que hace la diferencia...Y así lo demuestran…estudiantes de países pobres que emigran a los países ricos y consiguen resultados excelentes en su educación…
Finalmente…tampoco podemos decir que la raza hace la diferencia…En los países centro-europeos o nórdicos podemos ver cómo los “ociosos” (latinos o africanos), demuestran ser la fuerza productiva de esos países…
No somos pobres porque a nuestro continente le falten riquezas naturales…O porque la naturaleza…haya sido cruel con nosotros…
Entonces... Qué hace la diferencia…?
La actitud de las personas…hace la diferencia…
Simplemente somos pobres por…nuestra actitud…por la falta de conducta por nuestra parte para cumplir comportamientos básicos urbanos, sociales…y personales…
No es que los países ricos estén más capacitados…sean mejores…o tengan más medios (no me refiero a los económicos)…Hacen un aprovechamiento de los recursos naturales…y personales disponibles…con una actitud conservacionista, sostenible y superadora.
Al estudiar la conducta de las personas, en los países ricos se descubre que la mayor parte de la población cumple las siguientes reglas…Cambio de hábitos: en nuestro hogar, en nuestra ciudad, respeto al derecho de los demás, deseo de superación, ser incondicional ante el cambio: no buscar excusas, responsabilidad: asumiendo la propia en 1ra instancia, no discriminar a sectores sociales: no ensucia más el que menos tiene…, respeto a las leyes y reglamentos, valorización: yo puedo, yo quiero, corregir modelos: no lo aprendí ni lo sabía,… pero lo hago, involucrarse a pesar de todo: ante falta de proteccionismo, intentar modificar costumbres ajenas, no transferir responsabilidades, y tener presente que yo, soy parte de la solución.
Para apoyar estos conceptos, podríamos agregar que en la medida que avanzamos en el proceso de desarrollo sostenible, los países de la región se ven plantados a nuevos desafíos de diversa naturaleza, que muchas veces se añaden a los que aun no han podido ser resueltos.
Pese a que los problemas de salud y ambientales derivados del manejo inadecuado de los residuos sólidos son ampliamente conocidos, el creciente número de basureros a cielo abierto (botaderos, vertederos clandestinos) y el problema que representa la poca disponibilidad de áreas periféricas para la disposición final sanitaria de los residuos urbanos en un relleno sanitario en la región, hace inaplazable el buscar nuevas soluciones…o reformular las que no se hicieron.
Estrategias ya conocidas por todos, como la minimización de residuos, el reciclaje y el compostaje, tienen un efecto positivo importante en el manejo integral, pero entiendo que no es suficiente.
En la actualidad, se registra una deficiente información confiable sobre marcos indicadores donde se pueda cuantificar y cualificar a todos los residuos que conviven con nosotros. Porqué sería importante contar con estos indicadores..? porque seguramente escuchamos muchas veces que se afirma que X ciudad, genera X cantidad de toneladas por día, y “ése”, es el indicador de la problemática a resolver…y no es real, porque no se está considerando la cantidad de residuos que están “descansando” en los numerosos basureros a cielo abierto, como tampoco están considerada la cuantía depositada en los mismos. Si tuviéramos cuantificados y cualificados a todos, tendríamos realmente guarismos muy diferentes y un escenario real del problema a resolver (del que se ve...y del que no).
En toda la Región se necesita y justifica un esfuerzo adicional considerable de los países, que con el soporte de instituciones internacionales de cooperación técnica y financiera conduzca al alcance de soluciones concretas a las metas trazadas.
A su vez, la participación de la sociedad en el manejo de los residuos sólidos es limitada y ocurre principalmente cuando existe el apoyo de organizaciones no gubernamentales y un fuerte componente educacional. Dicha participación se pone de manifiesto mas notoriamente en práctica actividades que contemplen el principio de las tres “R” (reducción, reúso y reciclaje), el cual a su vez debe ser sustentado por una sólida base política nacional que encauce el sector de residuos sólidos.
El reciclaje informal (ampliamente difundido en América Latina) es difícil de precisar por el carácter difuso de la actividad.
La segregación informal se ha incrementado en países que han sufrido rápidas y profundas crisis económicas como resultado del aumento de la pobreza y el desempleo, aunado al hecho de que no existen iniciativas formales para la integración de esta forma de subempleo al sector de los residuos sólidos que, con la marquesina de ser “cooperativas”, se traduce en grupos más desventajados, muchas veces excluidos socialmente por la pobreza en que viven.
Es un hecho que el sector de residuos sólidos enfrenta grandes desafíos hacia el futuro para lograr la unidad necesaria y tener la capacidad de orientar y guiar el manejo de los residuos desde el ámbito nacional.
Asimismo, los gobiernos locales tienen aún un gran camino que recorrer para asegurar una gestión de residuos sólidos eficiente, sustentable y satisfactoria a la comunidad.
La tecnología no es suficiente. Debe haber cambio de políticas públicas. Deben cambiar las pautas culturales de la humanidad, la sociedad consumista y el paradigma del crecimiento indefinido. Se debe reducir el consumismo absurdo y prescindible
Debemos saber cuál es nuestra realidad. Si bien saber cómo se producen las tormentas…no hace que deje de llover…el tener conocimiento total de lo que nos rodea nos servirá para saber qué hacer, cómo y cuándo….pero hacer. Tomando una cita de un filosofo español contemporáneo (Fernando Savater) “Es mejor saber después de haber pensado y discutido que aceptar los saberes que nadie discute para no tener que pensar...”
Si tomamos el contexto de la educación ambiental, nos daremos cuenta que es seguimos teniendo una asignatura pendiente. Pendiente con la sociedad…y con nosotros mismos.
Cada vez que alguien habla de los conflictos ambientales que sobrellevamos, recién se acuerdan que se le debe prestar real importancia a la obligación que debemos tener como ciudadanos (pareciera que en ciertos países se esforzaran en trabajar sobre las consecuencias…en vez de hacerlo sobre las causas).
En muchos colegios, se sitúa a la educación ambiental exclusivamente en el ámbito de las ciencias naturales, (en muchos otros, ni siquiera existe). En muchas Universidades, los temas ambientales quedan reducidos a las asignaturas optativas, que cursan pocos alumnos. Por otro lado, si la solución pasara por la responsabilidad de las universidades, …bastaría con juntar todos los mejores promedios académicos de cada especialidad, y ya estaría la solución..?...
Por su lado, ciertos medios de comunicación, del índole que sean, tienen resistencia a enfocar temas de educación ya que…la educación no es automatizada ni pone publicidad a cuatro colores, y no hay mercado inversor.
Muchas organizaciones no gubernamentales (Ong´s) y empresas fundamentalmente, que enfáticamente dicen defender la salud de la gente, utilizan a la estabilidad ambiental para los loby’s que puedan hacer en dudosos congresos, tratando de imponer sistemas de “ingeniería aplicada” y “metodología de gestión” que favorece a empresas que lo único que ven es no tener competencia y monopolizar su sector para seguir emparchando esta realidad que merece una solución integradora y sostenible.
Como en todos los órdenes, existe una verdad…muchas interpretaciones que será acomodada a los intereses de quien lo interprete...pero una verdad, que en este caso, se transforma en una realidad a la que no obedece a los mandamientos de ninguna institución (sea cual fuera). Personalmente recorro muchos países de la región involucrándome en sus problemas, y descubrimos que todavía hay muchos tecnócratas de escritorio carecen de contenidos y experiencia y ven la realidad por la fotografías que les muestran, el dinero que les deja..o los votos que representa...
Toda persona tiene derecho individual y colectivamente a disfrutar de una vida y de un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado…pero para eso, debemos preocuparnos y ocuparnos.
La educación…es la base…es la causa. Ocupémonos de ella por favor.
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Por Carlos Micilio
El que subscribe es Director de la Consultora Urbano Ambiental Carlos Micilio & Asociados.
Tiene 3 membrecías internacionales (una en educación y dos en remediación de residuos sólidos urbanos)
Miembro de organismos internacionales de educación y capacitación (americanos, europeos y orientales).
Consejero externo de universidades americanas y europeas y organizaciones del sector.
Es autor y Consultor de proyectos y programas ambientales en educación ambiental y concientización urbana, tratamiento de residuos y relaciones comunitarias en América y Europa.
Congresista y disertante en numerosos congresos y seminarios internacionales.
Miembro del Equipo de Siendo Humanos
Tiene un premio ambiental con apruebes internacionales.
Es autor de leyes ambientales en educación ambiental.
Es autor de numerosos artículos en diversos medios académicos y técnicos en publicaciones nacionales e internacionales.

1 comentario:

Capitan Planeta dijo...

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